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LA ÚLTIMA TARDE
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El 22 de marzo, por la tarde, fuimos todos juntos a cenar al restaurante. Esta regocijada tarde tenía por meta acabar la estancia en la alegría y el buen humor.
Los profesores pudieron ver una real armonía entre españoles y franceses, que, conforme pasaban los días, se incrementó. A lo largo de la estancia, las salidas fueron numerosas y gozosas.
Esta última tarde era, para nosotros todos, la ocasión de decirnos "Adiós", o mejor "Hasta pronto", sin demasiado pesar, aunque una real nostalgia nos invadía, pues el momento de la salida se acercaba. Verdaderos lazos se crearon entre nosotros todos y ningún francés creía que estas dos semanas iban a pasar tan rápidamente.
Este viaje era, por lo tanto, indudablemente, una fuente de mejora para el idioma, de
descubrimientos, tanto sobre el plano cultural como lingüístico. De vuelta a Francia, nuestro sentimiento común es, por lo tanto, un verdadero entusiasmo con la idea de empezar de nuevo esta experiencia tan pronto como sea posible.
Muchos recuerdos en la cabeza, un progreso bien pulcro en el idioma español, una mejora cultural...¡ Realmente, ninguna zona de sombra en este magnífico viaje !PERINE S. 2° 2